sábado, 2 de julio de 2011

EL PODER DE LAS AFIRMACIONES POSITIVAS


"Obtener el empleo", "Bajar de peso", "Hacer ejercicio"... suenan a aquellos propósitos que decimos o pensamos, mientras brindamos por el año nuevo... Al día de hoy, ¿cuántos de éstos deseos o propósitos realmente logramos alcanzar? Y ¿de qué manera podemos lograrlo?

De repente se escucha mas frecuentemente estas dos palabras "Afirmaciones Positivas". 

Son muchos los libros de autoayuda que sugieren que estas afirmaciones nos permitirán alcanzar aquello que deseamos, así como cambiar aquello que no nos gusta. Pero ¿realmente son efectivas? 


Varios estudios indican su efectividad, siempre y cuando, se realicen de forma correcta. Esto significa decirlas estando completamente concentrados, ya que muchas veces podemos intentar realizar estas afirmaciones al mismo tiempo que realizamos otras actividades y quizás mientras otros muchos pensamientos nos bombardean. De esta manera es poco probable ver algún avance.

El beneficio principal de estas afirmaciones no son precisamente, de que por arte de magia ocurrirá aquello que espero o que deseo... si no, que neuronalente se creen nuevas conexiones que nos permitan cambiar nuestras pautas de pensamiento habituales, que finalmente tendrán un impacto en nuestras acciones, actitud, enfoque y nuestra forma de relacionarnos con nuestro entorno, entre otras.

En cambio, el impacto será mucho mayor, si realizamos este ejercicio estando frente a un espejo, en un momento en el que disponemos del tiempo suficiente y nos sentimos tranquilos y relajados. De esta manera podemos estar completamente concentrados mientras lo realizamos.

Pongamos un ejemplo...

"Una persona desea ser promovida en su trabajo por lo que realiza las afirmaciones positivas de manera correcta."
¿Qué sucede si a pesar de que que nuestras afirmaciones sean correctas no obtengo lo que deseo? 


Aquí es importante tener claro lo siguiente:
  1. Antes que nada, es importante estar conscientes de que los cambios no son automáticos. Se necesita de constancia durante cierto tiempo. 
  2. Así mismo, tampoco con nuestras afirmaciones podemos manipular a alguien a tomar decisiones en contra de su voluntad. En el ejemplo anterior, que el jefe decida por arte de magia promover a esta persona. Sin embargo, por hacer este cambio en el pensamiento, nuestras conductas sí pueden verse impactadas. Por lo que en el ejemplo, es probable que el trabajo de ésta persona sea más eficiente y permita mejores resultados que antes. Lo que a la larga le permita obtener la promoción.
  3. Es importante cuidar que los pensamientos negativos, y sobretodo aquellos que están en contra de aquello que queremos lograr no se estacionen en nuestra cabeza. Por ejemplo querer hacer ejercicio mientras se piensa "que flojera", "tengo sueño". Ya que es como si quisiéramos ir a bailar e ir al cine al mismo tiempo. Ademas se convertiría mas en una tortura que en un apoyo para estar motivado. Esto en cambio puede bloquear el efecto que queremos lograr.
Las "afirmaciones positivas" deben estar compañadas de la "acción". Ésto es, realizar las acciones encaminadas al objetivo deseado. Seguramente no se obtendrá el mismo efecto realizar la "afirmación positiva" para hacer ejercicio desde la cama, que mientras nos ponemos los tenis y salimos al parque.
 
Anímate a intentarlo!!!

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