Un hermanito, cambio de casa, un divorcio, amigos nuevos, lograr metas, cambio de empleo, la partida de un ser querido, un matrimonio, un nuevo jefe, un cumpleaños mas, un año que termina, un bebe... cambios y mas cambios.
Lo único que podemos estar seguros en la vida, es que nada es seguro, nada es permanente... bueno, en realidad, sólo hay algo seguro y permanente... EL CAMBIO.
Los seres humanos nos enfrentamos constantemente a los cambios y no por eso, nos es fácil. Cuando eso ocurre, nuestro cuerpo reacciona de muchas formas, dependiendo de cada persona. Podemos sentir nudos en el estómago, dificultad para respirar, dolores de cabeza, tensión en los músculos, una sensación de confusión, ansiedad, dificultad para dormir, para comer, somnolencia, etc. Algunas veces con facilidad hayamos el camino para seguir adelante, algunas otras nos es mas complicado avanzar, como si por un momento nos hayamos detenido y no encontramos la salida. A todo lo anterior se le conoce como RESISTENCIA AL CAMBIO.
Esto nos puede ocurrir a cualquier persona, sin importa el genero, el nivel socio-económico, la edad o la ocupación que desempeñe.
La realidad es que como todo, nada es permanente, y estos miedos, angustias y las reacciones que sentimos al enfrentarnos a esa situación nueva que estamos viviendo, es algo natural y normal. Claro, siempre y cuando nos acompañen sólo un tiempo considerable, mientras vamos poco a poco adaptándonos a la novedad. Cuando ese lapso de tiempo comienza a ser cada vez mayor, debemos cuestionarnos ¿qué estamos haciendo para sentirnos mejor? y ¿qué podemos hacer para adaptarnos a lo nuevo? Algunas veces podremos encontrar al camino por nosotros mismos, y algunas otras debemos considerar buscar simplemente una guía que me permita encontrar el camino.
Sin embargo ante todo, el reconocer que nos somos super hombres o super mujeres, sin castigarnos y aceptando que solo somos seres humanos, podría ser un gran paso.
Lo único que podemos estar seguros en la vida, es que nada es seguro, nada es permanente... bueno, en realidad, sólo hay algo seguro y permanente... EL CAMBIO.
Los seres humanos nos enfrentamos constantemente a los cambios y no por eso, nos es fácil. Cuando eso ocurre, nuestro cuerpo reacciona de muchas formas, dependiendo de cada persona. Podemos sentir nudos en el estómago, dificultad para respirar, dolores de cabeza, tensión en los músculos, una sensación de confusión, ansiedad, dificultad para dormir, para comer, somnolencia, etc. Algunas veces con facilidad hayamos el camino para seguir adelante, algunas otras nos es mas complicado avanzar, como si por un momento nos hayamos detenido y no encontramos la salida. A todo lo anterior se le conoce como RESISTENCIA AL CAMBIO.
Esto nos puede ocurrir a cualquier persona, sin importa el genero, el nivel socio-económico, la edad o la ocupación que desempeñe.
La realidad es que como todo, nada es permanente, y estos miedos, angustias y las reacciones que sentimos al enfrentarnos a esa situación nueva que estamos viviendo, es algo natural y normal. Claro, siempre y cuando nos acompañen sólo un tiempo considerable, mientras vamos poco a poco adaptándonos a la novedad. Cuando ese lapso de tiempo comienza a ser cada vez mayor, debemos cuestionarnos ¿qué estamos haciendo para sentirnos mejor? y ¿qué podemos hacer para adaptarnos a lo nuevo? Algunas veces podremos encontrar al camino por nosotros mismos, y algunas otras debemos considerar buscar simplemente una guía que me permita encontrar el camino.
Sin embargo ante todo, el reconocer que nos somos super hombres o super mujeres, sin castigarnos y aceptando que solo somos seres humanos, podría ser un gran paso.
Psic. Lorena Pinzón.



