lunes, 22 de octubre de 2012

ENFRENTARSE A LOS CAMBIOS

Un hermanito, cambio de casa, un divorcio, amigos nuevos, lograr metas, cambio de empleo, la partida de un ser querido, un matrimonio, un nuevo jefe, un cumpleaños mas, un año que termina, un bebe... cambios y mas cambios.

Lo único que podemos estar seguros en la vida, es que nada es seguro, nada es permanente... bueno, en realidad, sólo hay algo seguro y permanente... EL CAMBIO.

Los seres humanos nos enfrentamos constantemente a los cambios y no por eso, nos es fácil. Cuando eso ocurre, nuestro cuerpo reacciona de muchas formas, dependiendo de cada persona. Podemos sentir nudos en el estómago, dificultad para respirar, dolores de cabeza, tensión en los músculos, una sensación de confusión, ansiedad, dificultad para dormir, para comer, somnolencia, etc. Algunas veces con facilidad hayamos el camino para seguir adelante, algunas otras nos es mas complicado avanzar, como si por un momento nos hayamos detenido y no encontramos la salida. A todo lo anterior se le conoce como RESISTENCIA AL CAMBIO. 

Esto nos puede ocurrir a cualquier persona, sin importa el genero, el nivel socio-económico, la edad o la ocupación que desempeñe. 

La realidad es que como todo, nada es permanente, y estos miedos, angustias y las reacciones que sentimos al enfrentarnos a esa situación nueva que estamos viviendo, es algo natural y normal. Claro, siempre y cuando nos acompañen sólo un tiempo considerable, mientras vamos poco a poco adaptándonos a la novedad. Cuando ese lapso de tiempo comienza a ser cada vez mayor, debemos cuestionarnos ¿qué estamos haciendo para sentirnos mejor? y ¿qué podemos hacer para adaptarnos a lo nuevo? Algunas veces podremos encontrar al camino por nosotros mismos, y algunas otras debemos considerar buscar simplemente una guía que me permita encontrar el camino. 

Sin embargo ante todo, el reconocer que nos somos super hombres o super mujeres, sin castigarnos y aceptando que solo somos seres humanos, podría ser un gran paso.





Psic. Lorena Pinzón. 

DEPRE... ¿QUE?

¿Qué te imaginas al escuchar la palabra Depresión? 
¿Cuáles son las ideas que vienen a la mente en relación a la Depresión?

¿Qué tanto sabemos sobre ella?

 En un estudio realizado recientemente por la Organización Mundial de la Salud, se destacó que más de 350 millones de personas en el mundo padecen depresión, y su tratamiento se complica a causa de la estigmatización y la falta de conocimiento de la sociedad sobre esas afecciones. Muchos de los afectados no reconocen su enfermedad, por lo que no buscan tratamiento. Y solo la mitad de las personas con depresión reciben la atención necesaria.

Podría definirse como un estado de ánimo bajo, en el que existe una sensación de vacío y abatimiento, que no siempre está relacionada con una pérdida y en la que a veces no se identifica la razón de esa emoción que está arraigada en el interior de quien la padece. La depresión va más allá de sentirse melancólico, triste o de mal humor de vez en cuando; consiste en un estado de ánimo intenso que involucra tristeza, desánimo, desesperanza y desesperación y que interfiere con las actividades laborales, escolares o domésticas.

Las causas pueden ser diversas, se puede hablar de factores químicos, hormonales, hereditarios y psicosociales (por ejemplo, a consecuencia de alguna situación traumática como la pérdida de un ser querido, una enfermedad, un divorcio, un estrés intenso o la tensión que propicia la pobreza). Incluso variables como el estado civil o el género pueden ser factores de riesgo para desarrollar depresión.
Algunos de los síntomas pueden ser dolores de cabeza recurrentes, insomnio o somnolencia prolongada, baja de energía, cambios en el apetito, ya sea que haya ausencia de este o comer en exceso, beber en exceso, irritabilidad, desgano para frecuentar a amigos o familia, pensamientos o ideas negativas frecuentes. 
Este padecimiento es mas común de lo que creemos. En la época actual la depresión es una de las enfermedades discapacitantes más frecuentes —incluso más que algunos males crónicos como el asma y la diabetes—, que lleva a las personas que la padecen a experimentar gran deterioro en su funcionamiento habitual, en su bienestar y en su calidad de vida.

El estudio, indica que en México, entre el 9 y el 13% de la población sufre depresión; mujeres y adultos mayores son el grupo con mayor incidencia. 
Es importante notar si una persona se involucra tanto en el trabajo, el los juegos de apuestas, bebe o come en exceso, o se aisla a menudo en cualquier actividad, al grado de abandonar su trabajo, familia y salud.


La eficacia a un tratamiento adecuado será mayor si se inicia tan pronto se tenga un diagnóstico. 
Algunos tips para evitar "caer" en una depresión
  • Hacer ejercicio
  • Mantener adecuados hábitos de sueño
  • Promover actividades que causen agrado 
  • Involucrarse en actividades grupales
  • Platicar sobre los pensamientos, ideas o sentimientos con gente de confianza
  • Tratar de relacionarse con personas cálidas y positivas
  • Evitar beber en exceso o usar drogas, estas sustancias pueden empeorar una depresión, en lugar de lograr encontrar en ellas un satisfactor.
  • Y los mas importante, reconocer si tenemos alguno de los síntomas de depresión tan pronto como sea posible y buscar ayuda profesional.
Psic. Lorena Pinzon