¿Te suena familiar? ¿Te has visto lidiando con estas vocesitas?
Son tus demonios que participan en uno de los dialogo más destructivos jamás creados y su puesta en escena justamente corre en tu cabeza. Esto es el auto-saboteo.Existen muchas maneras de autosabotearnos y desafortunadamente, pocas veces nos damos cuenta de que nos estamos auto-saboteando.
Es contradictorio, cientos de personas se esfuerzan día a día para alcanzar sus objetivos, y cuando están a punto de lograrlo, un programa mal intencionado se activa y tira por la borda cualquier esperanza.
Estos son algunos ejemplos de auto-sabotaje:
Esto puede ser cierto, si sólo sucede muy de vez en cuando y si casi siempre logras tus metas.
Pero si sucede con frecuencia o si por algún motivo que no conoces, quieres hacer cosas y no puedes o te esfuerzas en lograr cosas y no las obtienes, es muy probable que te estés auto-saboteando.
Pero si sucede con frecuencia o si por algún motivo que no conoces, quieres hacer cosas y no puedes o te esfuerzas en lograr cosas y no las obtienes, es muy probable que te estés auto-saboteando.
Cuando no obtenemos lo que deseamos, generalmente pensamos que:
- Tenemos mala suerte,
- somos víctimas de las circunstancias,
- lo que tenemos que hacer, es demasiado difícil,
- la culpa de nuestros errores o fracasos la tienen los demás,
- la gente se aprovecha de nosotros,
- no entendemos qué es lo que nos pasa.
Generalmente, cuando nos auto-saboteamos, no nos damos cuenta de que lo estamos haciendo y mucho menos de por qué lo hacemos.
La causa del auto-sabotaje es inconsciente y creemos que:
- Realmente se nos olvidaron las cosas,
- si rompimos la dieta, volvimos a fumar o gastamos el dinero que teníamos ahorrado para algo importante, fue porque no lo pudimos evitar o por falta de fuerza de voluntad,
- si no nos dio tiempo de hacer lo que teníamos que hacer, fue por un mal cálculo, porque estábamos seguros de que íbamos a poder hacerlo todo.
Siempre tenemos una justificación, aparentemente lógica, que explique nuestro comportamiento.
Este virus mental de auto-saboteo, no se forma de la noche a la mañana, consiste es una severa programación que toma años en donde se recopila lo peor de las ideas y opiniones del medio ambiente, y se interna en nuestro sistemas de creencias de forma desapercibida. La cultura en la que nacimos, las creencias adoptadas y otros hábitos son en parte responsables.
Hacer una “limpieza” mental exige claro dominio de nuestros pensamientos, al final del día, eres responsable de los mismos, la buena noticia es que tú tienes la última palabra.




